Disturbing statistics on stress: A few years ago, The Comprehensive Care Corporation of Tampa, Florida published a booklet about stress in our modern world. The facts are disturbing. (1) One out of four (that’s 25% of the American People) suffers from mild to moderate depression, anxiety, loneliness and other painful symptoms which are attributed mainly to stress. (2) Four out of five adult family members see a need for less stress in their daily lives. (3) Approximately half of all diseases can be linked to stress-related origins, including ulcers, colitis, bronchial asthma, high blood pressure and some forms of cancer. (4) Unmanaged stress is a leading factor in homicides, suicides, child abuse, spouse abuse and other aggravated assaults. (5) The problem of stress is taking a tremendous toll economically, also. In our nation alone, we Americans are now spending 64.9 billion dollars a year trying to deal with the issue of stress. That is why Jesus shared the “good news” with us a long time ago when He said: “Come to me all of you who labor and are heavy laden and I will give you rest” (Matthew 11: 28).
“If I keep my bow always stretched, it will break." Once St. Anthony, the hermit, was relaxing with his disciples outside his hut when a hunter came by. The hunter was surprised and mildly shocked to see the saint taking it easy. This was not his idea of what a monk should be doing, and he rebuked the saint. But Anthony said, "Bend your bow and shoot an arrow." The hunter did so. "Bend it again and shoot another," said Anthony. The hunter did so-- again and again. At last the hunter said, ”Father Anthony, if I keep my bow always stretched, it will break." "So it is with a monk," replied Anthony. "If we push ourselves beyond measure, we will break; it is right from time to time to relax our efforts." Jesus gives us the same message in today’s gospel.
(Taken from Fr. Tony K).
Saturday, July 2, 2011
3 de julio de 2011: 14o. Domingo de Tiempo Ordinario, Ciclo A
Quiero compartir con ustedes estos comentarios a las lecturas de este domingo. Pienso que presentan una buena lectura teológico-social muy apropiada para los tiempos de crisis en que viven muchos países, incluído el nuestro. Está tomado este texto de www.lecturadeldia.com
La profecía de Zacarías era 'una piedra en el zapato' para los fanáticos que en la época de Jesús buscaban un mesías triunfante y nacionalista. Zacarías nos ofrece una reflexión que sintoniza mucho con las grandes aspiraciones de las comunidades que, después del exilio babilónico, intentaron reconstruir la identidad nacional a partir de elementos universales, pluralistas y comunitarios. La esperanza del pueblo de Dios no podía estar en un guerrero triunfador como David ni en un diplomático equilibrista como Salomón. El pueblo quería algo diferente y definitivo. Atrás quedaron los modelos militaristas, administrativos y centralistas de todos los reyes de Israel y Juda. El pueblo quería una persona que fuera capaz de encaminar la nación por los rumbos desconocidos de la justicia, la paz y la solidaridad. El profeta Zacarías asume esta propuesta y la relanza a todo el pueblo de Dios como una gran utopía.
Para Zacarías, el nuevo gobernante debía distinguirse por la humildad, la justicia y pacífico. La humildad entendida como la capacidad para andar en la verdad y no como sumisión y conformismo. La justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones. El pacifismo como la actitud básica para solucionar los inevitables conflictos que se presentan en toda organización humana. Tres cualidades que configuran una nueva forma de ejercer el poder. Sin embargo, Israel se estrello con la ambición de algunos grupos minoritarios y poderosos que impusieron una teocracia centralista, prepotente y uniformadora. Fueron suprimidas de manera sistemática, todas las disidencias posibles y se le negó así al pueblo de Dios la posibilidad de intentar una utopía universalista, solidaria y transformadora. Se centró todo el poder en unas pocas familias que controlaban el Templo, el gobierno y la tierra. Así, 'los pobres de Yahvé no tuvieron la posibilidad de darle vida a su proyecto por falta de posibilidades económicas, de apertura política y de libertad religiosa.
El evangelio de Mateo nos presenta a Jesús con las características mesiánicas de la profecía de Zacarías: una persona pacífica y humilde, dispuesta a hacer realidad la utopía de Dios. Por esta razón, Jesús no se identifica con los ideales acerca del Mesías, vigentes en su época. No hay el más mínimo asomo del militar aguerrido e irresistible que con un formidable despliegue eliminaría las pretensiones del imperio romano, ni con el sacerdote excelso que con sus extraordinarias dotes santificadoras transformaría el santuario de Jerusalén, ni con el gobernante extraordinario que congregaría al pueblo de Israel disperso por el mundo. Jesús no comparte estos proyectos, como tampoco las extravagantes aspiraciones de los nacionalistas furibundos que veían en el imperio romano un peligro que no eran capaces de descubrir al interior de ellos mismos: la violencia incontenible.
Los ideales de Jesús estaban más cerca de las grandes tradiciones proféticas que aspiraban a que el pueblo de Dios fuera capaz de organizarse como modelo alternativo de sociedad. Por esta razón, los valores como el pacifismo y la humildad eran tan urgentes y necesarios. El pacifismo obliga a asumir actitudes dinámicas de transformación social pero, al mismo tiempo, no se rinde a la imparable lógica de la violencia. La humildad, por su parte, exige reconocer en cada momento los propios límites de la existencia y las barreras intrínsecas de la historia. Humildad y pacifismo hacen de un proyecto tan grandioso e imponente como el reino de Dios, algo al alcance de los pobres y excluidos.
Jesús, sin embargo, sabía perfectamente que no bastaba con que el 'rey' o líder poseyera atributos excepcionales para que la situación cambiara. Para él, era necesario que una comunidad de hermanos y hermanas se comprometiera a vivir la alternativa, a demostrarle al mundo que eran posibles otras maneras de organización, que la lógica aparentemente inextinguible de la violencia podía ser controlada. Por esto, Jesús insiste en la necesidad de asumir el 'suave yugo' de la vida comunitaria y la 'ligera carga' de las opciones evangélicas. Pero, atención, esto no es para todo el mundo. Es necesario madurar la fe y crecer como personas antes de meterse en este proyecto. Porque para quien no ha crecido en la dinámica de la comunidad, sino que ve todo desde 'afuera', desde los valores sociales vigentes, los ideales de Jesús son una carga abominable y el ideal de la cruz una ideología insufrible. No podemos pedirle a cualquiera que asuma la inmensa responsabilidad del pacifismo si toda su vida ha creído que la 'ley del revolver' es un destino inexorable'. No podemos pedirle mansedumbre a una persona a la que siempre le han enseñado que el control de los demás, las ambiciones de ascenso social y el arribismo son las herramientas para 'progresar' en la vida.
Jesús quiere una comunidad donde los lazos de solidaridad, afecto y respeto hagan de un grupo humano una gran familia consagrada a la realización del reino. Una comunidad donde los sencillos, los pequeños, hallen un lugar de importancia y sean los gestores de una nueva manera de organizar las relaciones interhumanas. Porque, como dice Pablo, sólo el ser humano espiritual, o sea, el ser humano que se ha abierto a la acción del Espíritu de Dios, es capaz de vivir la vida a plenitud, es decir, en gozosa aceptación y armonía con la humanidad.
La profecía de Zacarías era 'una piedra en el zapato' para los fanáticos que en la época de Jesús buscaban un mesías triunfante y nacionalista. Zacarías nos ofrece una reflexión que sintoniza mucho con las grandes aspiraciones de las comunidades que, después del exilio babilónico, intentaron reconstruir la identidad nacional a partir de elementos universales, pluralistas y comunitarios. La esperanza del pueblo de Dios no podía estar en un guerrero triunfador como David ni en un diplomático equilibrista como Salomón. El pueblo quería algo diferente y definitivo. Atrás quedaron los modelos militaristas, administrativos y centralistas de todos los reyes de Israel y Juda. El pueblo quería una persona que fuera capaz de encaminar la nación por los rumbos desconocidos de la justicia, la paz y la solidaridad. El profeta Zacarías asume esta propuesta y la relanza a todo el pueblo de Dios como una gran utopía.
Para Zacarías, el nuevo gobernante debía distinguirse por la humildad, la justicia y pacífico. La humildad entendida como la capacidad para andar en la verdad y no como sumisión y conformismo. La justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones. El pacifismo como la actitud básica para solucionar los inevitables conflictos que se presentan en toda organización humana. Tres cualidades que configuran una nueva forma de ejercer el poder. Sin embargo, Israel se estrello con la ambición de algunos grupos minoritarios y poderosos que impusieron una teocracia centralista, prepotente y uniformadora. Fueron suprimidas de manera sistemática, todas las disidencias posibles y se le negó así al pueblo de Dios la posibilidad de intentar una utopía universalista, solidaria y transformadora. Se centró todo el poder en unas pocas familias que controlaban el Templo, el gobierno y la tierra. Así, 'los pobres de Yahvé no tuvieron la posibilidad de darle vida a su proyecto por falta de posibilidades económicas, de apertura política y de libertad religiosa.
El evangelio de Mateo nos presenta a Jesús con las características mesiánicas de la profecía de Zacarías: una persona pacífica y humilde, dispuesta a hacer realidad la utopía de Dios. Por esta razón, Jesús no se identifica con los ideales acerca del Mesías, vigentes en su época. No hay el más mínimo asomo del militar aguerrido e irresistible que con un formidable despliegue eliminaría las pretensiones del imperio romano, ni con el sacerdote excelso que con sus extraordinarias dotes santificadoras transformaría el santuario de Jerusalén, ni con el gobernante extraordinario que congregaría al pueblo de Israel disperso por el mundo. Jesús no comparte estos proyectos, como tampoco las extravagantes aspiraciones de los nacionalistas furibundos que veían en el imperio romano un peligro que no eran capaces de descubrir al interior de ellos mismos: la violencia incontenible.
Los ideales de Jesús estaban más cerca de las grandes tradiciones proféticas que aspiraban a que el pueblo de Dios fuera capaz de organizarse como modelo alternativo de sociedad. Por esta razón, los valores como el pacifismo y la humildad eran tan urgentes y necesarios. El pacifismo obliga a asumir actitudes dinámicas de transformación social pero, al mismo tiempo, no se rinde a la imparable lógica de la violencia. La humildad, por su parte, exige reconocer en cada momento los propios límites de la existencia y las barreras intrínsecas de la historia. Humildad y pacifismo hacen de un proyecto tan grandioso e imponente como el reino de Dios, algo al alcance de los pobres y excluidos.
Jesús, sin embargo, sabía perfectamente que no bastaba con que el 'rey' o líder poseyera atributos excepcionales para que la situación cambiara. Para él, era necesario que una comunidad de hermanos y hermanas se comprometiera a vivir la alternativa, a demostrarle al mundo que eran posibles otras maneras de organización, que la lógica aparentemente inextinguible de la violencia podía ser controlada. Por esto, Jesús insiste en la necesidad de asumir el 'suave yugo' de la vida comunitaria y la 'ligera carga' de las opciones evangélicas. Pero, atención, esto no es para todo el mundo. Es necesario madurar la fe y crecer como personas antes de meterse en este proyecto. Porque para quien no ha crecido en la dinámica de la comunidad, sino que ve todo desde 'afuera', desde los valores sociales vigentes, los ideales de Jesús son una carga abominable y el ideal de la cruz una ideología insufrible. No podemos pedirle a cualquiera que asuma la inmensa responsabilidad del pacifismo si toda su vida ha creído que la 'ley del revolver' es un destino inexorable'. No podemos pedirle mansedumbre a una persona a la que siempre le han enseñado que el control de los demás, las ambiciones de ascenso social y el arribismo son las herramientas para 'progresar' en la vida.
Jesús quiere una comunidad donde los lazos de solidaridad, afecto y respeto hagan de un grupo humano una gran familia consagrada a la realización del reino. Una comunidad donde los sencillos, los pequeños, hallen un lugar de importancia y sean los gestores de una nueva manera de organizar las relaciones interhumanas. Porque, como dice Pablo, sólo el ser humano espiritual, o sea, el ser humano que se ha abierto a la acción del Espíritu de Dios, es capaz de vivir la vida a plenitud, es decir, en gozosa aceptación y armonía con la humanidad.
Friday, May 27, 2011
U.S. HISPANIC COUNTRY-OF-ORIGIN COUNTS FOR NATION
The 2010 Decennial Census counted 50.5 million Hispanics. Among them, 31.8 million, or 63%, are of Mexican origin. They are followed by Puerto-Rican-origin Hispanics, who number 4.6 million, or 9.2%, of all U.S. Hispanics. Next are the Cubans at 1.8 million or 3.5%, Salvadorans at 1.6 million or 3.3%, Dominicans at 1.4 million or 2.8%, Guatemalans at one million or 2.1% and Colombians at 909,000 or 1.8%.
(Pew Hispanic Center, Press Release, May 27, 2011).
(Pew Hispanic Center, Press Release, May 27, 2011).
Sunday, May 8, 2011
Día de la Madre
¡Feliz Día de las Madres! Quiero felicitarlas porque por el sólo hecho de haber aceptado ser madres han dicho sí a la vida, como lo hizo María de Nazareth. Entre más difícil fue su decisión de decir Sí, más merecen ustedes mi admiración y felicitación. ¡Benditas sean! Este día pido al Señor una bendición especial para ustedes.
Tuesday, March 8, 2011
Season of Lent: Ash Wednesday/Tiempo de Cuaresma: Miércoles de Ceniza
Today we begin the season of Lent, a time of preparation for the celebration of the Risen Lord on Easter Sunday. The word "Lent" is derived from an old English word which means "springtime." The Latin adverb lente means "slowly." Members of the Church prepare for the renewal of their baptismal vows at the Easter Vigil. Catechumens, on the other hand, prepare for Baptism and their full initiation into the church.
In the early Christian community only three "mortal" sins existed: adultery, murder, apostasy. If a member of the community should be found guilty of one of these sins, he or she enter a process of repentance lasting up to three years. During this time the person was not allowed to worship with the community, but was prayed over and helped to come back to full membership and right relationship with the community.
It is, then, appropiate that the Church calls us to repentance with the sign of ashes on our foreheads. From early biblical times, ashes have been symbolic of repentance for sin and of grief and mourning. They are a visible sign to remember that we are dust and to dust we shall return. Ashes call us to "repent and believe the good news." The Church invites Christians to fast during Lent. This type of fasting is not simply abstaining from eating. The fasting recommended has a much more radical scope. It is fasting from sin. It is giving up one's own ways to adopt those of Jesus.
La cuaresma es el tiempo de preparación y la puerta de entrada al gran misterio de la Pascua del Señor. Es un camino que evoca los cuarenta días de Moisés en la cumbre del monte Sinaí, los cuarenta años de Israel en el desierto y los cuarenta días de ayuno de Jesús antes de iniciar su ministerio público. Es un camino que nos lleva a la renovación de las promesas de nuestro bautismo y a un cambio de vida, marcado por la cruz de Cristo y orientado por completo hacia la Pascua de Resurrección.
La cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza. La ceniza ha sido desde los tiempos del Antiguo Testamento un símbolo de penitencia. Al recibirla estamos aceptando nuestra condición débil y pecadora que necesita de la misericordia de Dios. Las fórmulas de la imposición de la ceniza se inspiran en Gn 3,19 y Mc 1,15.
In the early Christian community only three "mortal" sins existed: adultery, murder, apostasy. If a member of the community should be found guilty of one of these sins, he or she enter a process of repentance lasting up to three years. During this time the person was not allowed to worship with the community, but was prayed over and helped to come back to full membership and right relationship with the community.
It is, then, appropiate that the Church calls us to repentance with the sign of ashes on our foreheads. From early biblical times, ashes have been symbolic of repentance for sin and of grief and mourning. They are a visible sign to remember that we are dust and to dust we shall return. Ashes call us to "repent and believe the good news." The Church invites Christians to fast during Lent. This type of fasting is not simply abstaining from eating. The fasting recommended has a much more radical scope. It is fasting from sin. It is giving up one's own ways to adopt those of Jesus.
La cuaresma es el tiempo de preparación y la puerta de entrada al gran misterio de la Pascua del Señor. Es un camino que evoca los cuarenta días de Moisés en la cumbre del monte Sinaí, los cuarenta años de Israel en el desierto y los cuarenta días de ayuno de Jesús antes de iniciar su ministerio público. Es un camino que nos lleva a la renovación de las promesas de nuestro bautismo y a un cambio de vida, marcado por la cruz de Cristo y orientado por completo hacia la Pascua de Resurrección.
La cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza. La ceniza ha sido desde los tiempos del Antiguo Testamento un símbolo de penitencia. Al recibirla estamos aceptando nuestra condición débil y pecadora que necesita de la misericordia de Dios. Las fórmulas de la imposición de la ceniza se inspiran en Gn 3,19 y Mc 1,15.
Monday, December 27, 2010
La Sagrada Familia
La fiesta de la Sagrada Familia: Jesús, María y José, nos recuerda que la familia debe ser sagrada. La familia es la célula de la sociedad y la base de la Iglesia. De hecho, la familia es llamada “eclesiola”; es decir, “pequeña iglesia”. La familia es la pieza clave en la construcción del Reino de Dios, porque es allí donde se siembran y ejercitan los valores del Reino. En una sociedad secularizada que prohibe toda mención de lo religioso y moral en las escuelas y lugares de trabajo y de reunón, el único espacio que queda para formar hombres y mujeres para Dios es la familia. Hagamos oración por nuestras familias; pero sobre todo los invito a convertir nuestra familia en un sembradío para Dios, cuya cosecha sea hombres y mujeres que trabajen para la construcción y extensión de su Reino. El mundo lo necesita.
Deseo a todos ustedes un mejor año nuevo, lleno de bendiciones, de oportunidades y de crecimiento y maduración de nuestra fe y de nuestra vida. ¡Feliz Año Nuevo!
Su amigo y servidor
Padre Jesús camacho
The feast of the Holy Family of Jesus, Mary and Joseph is a reminder for us that the family should be sacred. Indeed, the family is the cell of society and the foundational stone of the Church. As a matter of fact, the family is often times called the “ecclesiola,” which means “little church.” Family is a key element for the building of the Kingdom of God, because right there the values of the Kingdom are sowed and developed. In a society like ours, secularized to the point of disallowing the least mention of religion and morality in the schools, workplaces and public gathering places, family is sort of the only remaining space to form and prepare people for God. Let us pray for our families; but specially, I would like to invite all of you to have our family as a sowing soil for our God to harvest men and women for the building and extension of his Kingdom. The world is in need of it.
I wish you a better new year, full of blessings, opportunities for growing and maturing our faith and life. Happy New Year 2011!
Your friend and servant
Padre Jesús Camacho
Deseo a todos ustedes un mejor año nuevo, lleno de bendiciones, de oportunidades y de crecimiento y maduración de nuestra fe y de nuestra vida. ¡Feliz Año Nuevo!
Su amigo y servidor
Padre Jesús camacho
The feast of the Holy Family of Jesus, Mary and Joseph is a reminder for us that the family should be sacred. Indeed, the family is the cell of society and the foundational stone of the Church. As a matter of fact, the family is often times called the “ecclesiola,” which means “little church.” Family is a key element for the building of the Kingdom of God, because right there the values of the Kingdom are sowed and developed. In a society like ours, secularized to the point of disallowing the least mention of religion and morality in the schools, workplaces and public gathering places, family is sort of the only remaining space to form and prepare people for God. Let us pray for our families; but specially, I would like to invite all of you to have our family as a sowing soil for our God to harvest men and women for the building and extension of his Kingdom. The world is in need of it.
I wish you a better new year, full of blessings, opportunities for growing and maturing our faith and life. Happy New Year 2011!
Your friend and servant
Padre Jesús Camacho
Sunday, December 26, 2010
2010: La Sagrada Familia (Fiesta)
Domingo 26 de diciembre de 2010: La Sagrada Familia (Fiesta)
Eclesiástico 3:2-7, 12-14; Salmo 128:1-5; Colosenses 3:12-21 o 3:12-17; Mateo 2:13-15, 19-23
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Eclesiástico 3:2-7, 12-14; Salmo 128:1-5; Colosenses 3:12-21 o 3:12-17; Mateo 2:13-15, 19-23
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